La construcción naval chilena sumó un nuevo logro en Valdivia, donde ASENAV y ASMAR botaron al río Calle Calle la primera barcaza de desembarco correspondiente al Proyecto Escotillón IV, avanzada que forma parte del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval.
El hito ocurrió a menos de un año desde que comenzó su fabricación y se transformará en una pieza operativa del futuro buque multipropósito de la Armada.
Nave diseñada para operar donde otros no llegan
Capacidades técnicas
La embarcación fue concebida para apoyar tareas logísticas y misiones en terreno exigente.
Con 19,78 metros de eslora, 5,6 metros de manga y 1,1 metros de calado, la barcaza podrá navegar en aguas poco profundas y trasladar vehículos, maquinaria y carga desde la nave central hacia la costa, permitiendo operaciones militares, humanitarias y de emergencia.
Industria naval en acción coordinada
ASMAR: foco estratégico
El director de ASMAR, contraalmirante José Miguel Hernández, valoró el lanzamiento destacando, a través de Soychile, que “este lanzamiento refleja la capacidad de ASMAR para conducir proyectos de construcción naval en coordinación con la industria nacional, aportando soluciones concretas a los requerimientos operativos de la Armada de Chile”.
Añadió que la integración de esta unidad al buque multipropósito “se enmarca en una planificación de largo plazo que fortalece la autonomía operativa y la continuidad del Plan Nacional de Construcción Naval, con foco en el cumplimiento técnico y los plazos comprometidos”.
ASENAV: soberanía tecnológica
El gerente general de ASENAV, Fernando Rodríguez, reforzó la importancia del trabajo conjunto indicando que “este lanzamiento demuestra que la industria naval del país cuenta con las capacidades técnicas para desarrollar embarcaciones de alto estándar en plazos competitivos”, agregando que el proyecto evidencia que “cuando el mundo público y privado trabajan en conjunto de manera coordinada, poniendo en valor la ingeniería, la precisión y la soberanía tecnológica chilena”, los resultados son concretos.
Construcción y equipamiento
Fabricada íntegramente en acero naval, la barcaza incorpora dos hélices de paso fijo acopladas a motores Cummins de 334 kW a 2.100 rpm, con ejes inoxidables y cajas de contramarcha.
Esta estructura fue ensamblada bajo controles técnicos estrictos que aseguran compatibilidad completa con el buque madre y eficiencia operativa en misiones de apoyo.
Lo que viene para Escotillón IV
La embarcación iniciará su fase final de terminaciones y ensayos, y su entrega está fijada para fines de febrero.
Una segunda unidad, correspondiente al mismo programa, tiene fecha de construcción y botadura estimada para abril de este año.
Foto: Soychile.