A dos años de haberse realizado el Censo de Población y Vivienda 2024, el Gobierno difundió un nuevo informe con cifras actualizadas sobre la evolución demográfica del país. El documento no solo entrega proyecciones de habitantes para las próximas décadas, sino que también anticipa transformaciones profundas en la forma en que crece y envejece la población en Chile.
Las estimaciones oficiales muestran que en 2026 el país llegaría a los 20.150.948 habitantes, aunque ese número no sería permanente: el comportamiento poblacional comenzaría a modificarse de manera progresiva durante los años siguientes.
Chile se acerca a su máximo poblacional y luego iniciaría un descenso
De acuerdo con el análisis, Chile alcanzaría su mayor volumen de habitantes hacia 2035, cuando se proyectan 20.643.490 personas, lo que representa un alza de 2,4% en comparación con 2026.
Sin embargo, el escenario cambia en el largo plazo. A partir de 2036, el informe anticipa una disminución gradual de la población total, tendencia que podría llevar al país a bordear los 17 millones de habitantes hacia el año 2070.
El crecimiento natural también cambiaría de signo
Otro punto clave del reporte es la evolución del crecimiento natural, es decir, la diferencia entre nacimientos y defunciones. Según las proyecciones, este indicador pasaría a ser negativo desde 2028, lo que significa que comenzarían a registrarse más muertes que nacimientos cada año.
Menos nacimientos: así ha cambiado la fecundidad en Chile
El estudio también aborda la cantidad de hijos por mujer, un factor decisivo en la dinámica poblacional. En este ámbito, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) confirmó un “acelerado descenso” durante las últimas décadas.
Mientras en 1992 se estimaban en promedio 2,4 hijos por mujer, a inicios de los años 2000 la cifra ya había caído por debajo del nivel de reemplazo poblacional, fijado en 2,1 hijos por mujer.
Proyección de la Tasa Global de Fecundidad
Las estimaciones actuales indican que la Tasa Global de Fecundidad (TGF) bajaría hasta 0,97 hijos por mujer en 2025 y seguiría disminuyendo hasta mediados de la próxima década.
Posteriormente, se prevé una recuperación paulatina que permitiría acercarse a 1,2 hijos por mujer hacia el final del período analizado, aunque sin retornar a los niveles históricos de reemplazo.
La esperanza de vida continúa aumentando
En contraste con la caída en los nacimientos, la longevidad sigue en ascenso. La esperanza de vida al nacer mantiene una trayectoria sostenida al alza desde los años noventa.
Si en 1992 una persona vivía en promedio 74,6 años, para 2070 se proyecta una cifra cercana a los 88,4 años. Este indicador presenta diferencias por sexo: los hombres alcanzarían en promedio 86,7 años, mientras que las mujeres llegarían a 90,2.
Estas nuevas proyecciones reflejan un escenario de envejecimiento poblacional que plantea desafíos para las políticas públicas, los sistemas de salud y las estrategias de desarrollo del país durante las próximas décadas.
Imagen de contexto: Agencia Uno.