Una compleja situación de inseguridad enfrenta la dueña de una confitería ubicada en pleno centro de Valdivia, luego de denunciar que un mismo individuo ha protagonizado reiterados robos, además de amenazas y una agresión directa, hechos que se han extendido por más de un mes.
Una seguidilla de hechos que no se detiene
Robos reiterados y violencia creciente
La afectada, Bárbara Méndez, propietaria del local Confitería con Amor, explicó que los problemas comenzaron cuando un sujeto empezó a ingresar de forma reiterada a su negocio, ubicado en la galería Fuad, en calle Caupolicán, para sustraer productos.
Con el paso de las semanas, la situación fue escalando. La comerciante relató que la semana pasada fue agredida físicamente al intentar impedir uno de los robos y que el episodio más grave ocurrió este miércoles, cuando el individuo la amenazó mientras se encontraba junto a su hija.
Vigilancia y sensación de vulnerabilidad
Un patrón que se repite
Según el testimonio de la emprendedora, el sujeto la vigila con frecuencia, permaneciendo en las cercanías del local y esperando el momento en que ella se retira o se encuentra sola para cometer los delitos.
Méndez sostiene que no existen otros locatarios afectados por esta persona, lo que la lleva a creer que el hombre la identifica como una víctima vulnerable, considerando que atiende el negocio únicamente junto a su hija.
Dificultades para seguir adelante
Pese al temor y al impacto emocional que ha significado esta situación, la comerciante afirmó que ha decidido mantener su emprendimiento, ya que se trata de su única fuente de ingresos, aunque reconoció que continuar trabajando en estas condiciones ha sido especialmente difícil.
Obstáculos y críticas a la respuesta policial
Acceso a cámaras y tiempos de reacción
En su intento por reunir antecedentes, la propietaria solicitó a la administración de la galería acceder a las cámaras de seguridad, sin embargo, la petición fue rechazada al no contar con una orden judicial.
Además, cuestionó los tiempos de respuesta de Carabineros de Chile, señalando que en una oportunidad el personal policial habría llegado hasta tres horas después de realizado uno de los robos.
Coordinación para identificar al responsable
Ante la falta de soluciones inmediatas, la comerciante se organizó junto a otras locatarias del sector, lo que permitió identificar al presunto autor de los hechos. Los antecedentes recopilados fueron entregados tanto a Carabineros como a Seguridad Pública del municipio, con el objetivo de avanzar en las diligencias necesarias para ubicar y detener al responsable de esta seguidilla de delitos.
Mientras tanto, Bárbara Méndez espera que su denuncia permita poner fin a una situación que la mantiene en constante alerta, y que su caso sirva para visibilizar la inseguridad que enfrentan pequeños comerciantes que trabajan solos en el centro de la ciudad.
Imagen de contexto: Agencia Uno.