La Ley 40 Horas no solo redujo progresivamente la jornada laboral en Chile. También incorporó un derecho clave para la conciliación entre trabajo y familia, pensado especialmente para madres y padres con niños a cargo, permitiendo modificar el horario laboral sin afectar el sueldo ni el contrato.
Un derecho pensado para compatibilizar trabajo y vida familiar
La normativa contempla un mecanismo que entrega mayor flexibilidad horaria a quienes cumplen labores de cuidado. El objetivo es claro: facilitar la organización familiar, apoyar la crianza y garantizar estabilidad laboral, sin que ello signifique un perjuicio económico para el trabajador.
Este beneficio no es discrecional. La ley fija condiciones específicas para su aplicación y también establece los casos excepcionales en los que el empleador puede rechazar la solicitud.
¿Cuánto se puede modificar el horario de trabajo?
Ajuste de hasta una hora en la jornada diaria
Según la información oficial de ChileAtiende, el derecho permite adelantar o atrasar el inicio de la jornada laboral hasta en una hora. Al realizar este cambio, el horario de salida se ajusta automáticamente, manteniendo intacta la duración total de la jornada.
Esta flexibilidad busca facilitar situaciones cotidianas como el traslado al colegio, el cuidado directo de hijos o la coordinación con redes de apoyo, sin modificar el salario ni las condiciones contractuales.
Requisitos para acceder al beneficio
Condiciones que deben cumplirse
Para ejercer este derecho contemplado en la Ley 40 Horas, es necesario cumplir con los siguientes requisitos:
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El niño o niña debe tener 12 años o menos.
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El vínculo debe acreditarse mediante certificado de nacimiento o sentencia judicial que acredite la tutela legal.
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En el caso de padres y madres, la madre puede decidir si ejercerá el derecho ella o si lo hará el padre.
¿Cuándo el empleador puede rechazar la solicitud?
Excepciones que establece la ley
Aunque la regla general es que la empresa debe aceptar la solicitud de ajuste horario, la ley permite rechazarla únicamente si se configura alguna de estas situaciones:
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La empresa funciona en un horario que hace inviable adelantar o retrasar la jornada.
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El cargo requiere atención presencial en horarios estrictamente definidos.
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Se trata de funciones que demandan respuesta inmediata y presencia permanente, como servicios de emergencia o ambulancias.
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El puesto opera bajo un sistema de turnos rígido, donde el cambio afecta directamente al turno siguiente.
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El trabajador cumple funciones de vigilancia.
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El cargo es indispensable para otros trabajadores, como conductores que trasladan al equipo.
¿Qué hacer si la empresa rechaza la solicitud sin justificación?
Dónde reclamar
Si el trabajador no desempeña ninguna de las funciones exceptuadas y aun así la empresa rechaza la solicitud, puede presentar un reclamo ante la Inspección del Trabajo. El organismo evaluará el caso y determinará si la negativa se ajusta o no a lo que establece la ley.
Este derecho busca que la conciliación entre trabajo y familia deje de depender de la voluntad del empleador y pase a ser una garantía real, especialmente para quienes tienen niños y niñas bajo su cuidado.
Imagen de contexto: Agencia Uno.