Un nuevo informe sobre bienestar urbano reveló que Valdivia conserva una posición favorable en términos generales, aunque enfrenta importantes desafíos en materia de conectividad.
El estudio, elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción junto a la Pontificia Universidad Católica de Chile, analiza la evolución de distintas ciudades del país en múltiples dimensiones durante los últimos años.
Movilidad en retroceso durante la última década
Uno de los principales puntos de alerta está relacionado con el transporte.
Aumento de tiempos de traslado y menor uso del transporte público
Aunque la ciudad se mantiene en el nivel “medio alto” dentro de las ciudades intermedias —al igual que Coyhaique y Rengo—, el informe evidencia un deterioro en el área de Conectividad y Movilidad.
Entre 2015 y 2025, Valdivia pasó de una categoría “alta” a “medio alto” en este indicador, principalmente debido al incremento en los tiempos de viaje hacia los lugares de trabajo, la disminución del uso del transporte público y el crecimiento del parque vehicular.
Obras viales aparecen como prioridad
Desde el sector construcción plantean medidas urgentes para revertir esta situación.
Proyectos de infraestructura siguen pendientes
El presidente de la CChC en Valdivia, Pedro Matamala, subrayó la necesidad de avanzar en proyectos clave para mejorar la conectividad, señalando que “Tenemos dos grandes conjuntos de obras que consideramos urgentes: la construcción de los accesos con doble vía y los puentes proyectados hace décadas, como el puente Cochrane y la solución vial de Las Mulatas”.
Además, planteó la importancia de actualizar el instrumento de planificación urbana de la comuna.
Fortalezas en áreas socioculturales
No todo es negativo en la evaluación de la ciudad.
Buen desempeño en educación, cultura y empleo
El informe destaca que Valdivia obtiene sus mejores resultados en aspectos vinculados a la vida sociocultural, como la oferta educativa, cultural y deportiva, además de las condiciones laborales.
Desafíos pendientes en salud y entorno
Pese a estos avances, aún existen áreas con bajo desempeño.
Las dimensiones relacionadas con Salud y Medioambiente, así como el Ambiente de Negocios, continúan siendo los puntos más débiles para la comuna, lo que plantea desafíos a futuro para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.