Chile marcará un nuevo hito en su industria naval con la construcción del primer buque híbrido de investigación oceánica fabricado en el país para ser exportado a Estados Unidos.
El proyecto estará a cargo del astillero Asenav, ubicado en Valdivia, que se adjudicó una licitación internacional para desarrollar la embarcación destinada a la Universidad de California San Diego.
Astillero chileno superó a competidores internacionales
Para quedarse con el contrato, Asenav compitió con empresas provenientes de China, España y Turquía.
La adjudicación permitirá que desde Valdivia se construya un verdadero laboratorio flotante que será utilizado por uno de los centros de investigación en ciencias de la Tierra y los océanos más reconocidos y antiguos del mundo.
La nave será diseñada especialmente para desarrollar misiones científicas en alta mar y apoyar estudios oceanográficos de diversa complejidad.
Buque tendrá capacidad para 20 personas
De acuerdo con las especificaciones entregadas por la empresa, la embarcación tendrá 38 metros de eslora y un calado aproximado de tres metros.
En su interior podrá albergar a un equipo de hasta 20 personas entre científicos, técnicos y tripulación.
Además, estará preparada para operar durante más de 200 días al año, ampliando considerablemente la capacidad de realizar campañas prolongadas de investigación.
Propulsión híbrida reducirá impacto ambiental
Uno de los principales atributos del proyecto será su sistema de propulsión híbrida.
La nave incorporará baterías para disminuir el impacto ambiental asociado a sus operaciones y reducir las emisiones durante determinadas fases de navegación y trabajo científico.
Esta tecnología permitirá desarrollar investigaciones en el océano con una operación más eficiente y compatible con los objetivos de protección medioambiental.
Podrá operar instrumentos a 4 mil metros de profundidad
El futuro buque contará con equipamiento que permitirá realizar trabajos científicos de alta precisión.
Entre sus capacidades se encuentra un sistema de posicionamiento que permitirá mantener la embarcación prácticamente fija durante largos periodos, condición clave para efectuar mediciones y maniobras en puntos específicos del océano.
Su estructura también estará preparada para desplegar instrumentos hasta una profundidad de 4 mil metros.
Asimismo, podrá transportar o remolcar vehículos marinos utilizados para estudiar el fondo oceánico.
Científicos tendrán conexión satelital desde alta mar
La embarcación incorporará además una red informática a bordo y sistemas avanzados de comunicaciones.
Estas herramientas permitirán que los investigadores conecten sus equipos científicos a internet mediante enlaces satelitales, facilitando el envío y recepción de datos mientras se encuentren desarrollando campañas en el océano.
Construcción se extenderá por 24 meses
El proyecto contempla un periodo de aproximadamente dos años para completar todas sus etapas.
Durante esos 24 meses se desarrollarán el diseño, la fabricación y las pruebas necesarias antes de que el buque sea entregado a la Universidad de California San Diego.
Según la planificación informada, la entrega definitiva está proyectada para julio de 2028.
Con este contrato, Asenav suma un nuevo proyecto internacional desde Valdivia y abre un precedente para la exportación de embarcaciones científicas de alta tecnología construidas en Chile.