Conducir no solo implica respetar semáforos y límites de velocidad. La Ley de Tránsito en Chile también fija normas estrictas sobre dónde se puede dejar un vehículo detenido, y pasarse por alto estas reglas puede terminar en sanciones que superan los $100 mil.
Muchos automovilistas desconocen que ciertas ubicaciones están expresamente prohibidas para estacionar. Sin embargo, fiscalizadores pueden cursar multas importantes cuando se detectan estas infracciones en la vía pública.
El punto crítico donde no puedes dejar tu auto
Uno de los errores más frecuentes ocurre cerca de la señalización vial.
❌ A menos de 10 metros de señales de tránsito
La normativa establece que no se puede estacionar a menos de 10 metros de un signo “pare”, “ceda el paso” o de advertencias de peligro.
Esta conducta está catalogada como infracción grave por mal estacionamiento, y conlleva una multa que va desde 1 a 1,5 UTM.
Según el valor de la UTM correspondiente a enero de 2026, el monto se traduce en cifras que fluctúan entre $69.751 y $104.626, de acuerdo con el detalle entregado por Autofact.
Otros espacios prohibidos en la vía pública
La cercanía a señales no es el único lugar donde dejar el vehículo puede resultar caro.
🚶 Bloquear el “paso de cebra”
Otro punto sensible es la circulación de peatones. Quienes estacionen sobre un cruce habilitado —conocido como “paso de cebra”— también se exponen a una sanción económica dentro del mismo rango: entre $69.751 y $104.626.
Este tipo de faltas no solo afectan el tránsito, sino que ponen en riesgo la seguridad de quienes cruzan la calzada, por lo que son especialmente fiscalizadas.
Por qué estas multas son tan altas
Las autoridades consideran estas conductas como graves porque interfieren en la visibilidad, dificultan la circulación y elevan el riesgo de accidentes. Por eso, la ley apunta a desincentivar estas prácticas mediante sanciones económicas relevantes.
Antes de dejar el auto en la calle, conviene mirar con atención el entorno, revisar la señalización y asegurarse de no bloquear cruces ni accesos. Un descuido de segundos puede terminar costando más de $100 mil.
Imagen de contexto: Agencia Uno.