La Pensión Garantizada Universal, conocida como PGU, es uno de los apoyos estatales más importantes para las personas mayores en Chile. Sin embargo, recibirla mes a mes no significa que el beneficio esté asegurado de manera permanente, ya que el Instituto de Previsión Social puede revisar si el beneficiario sigue cumpliendo las condiciones exigidas.
El IPS revisa si los beneficiarios siguen cumpliendo los requisitos
El Instituto de Previsión Social realiza controles periódicos para verificar que las personas que reciben la PGU mantengan las condiciones establecidas por la ley.
Por esta razón, ciertos cambios en la situación personal, económica o de residencia del beneficiario pueden provocar la suspensión temporal del pago o, en casos más graves, la extinción definitiva del beneficio.
Por qué es importante conocer los plazos
Las personas mayores que reciben la PGU deben estar atentas a las notificaciones del IPS, cobrar el beneficio de forma regular y responder dentro de los tiempos establecidos cuando se les soliciten antecedentes.
No hacerlo puede generar problemas con el pago mensual e incluso derivar en la pérdida del beneficio si no se realizan los trámites correspondientes.
Cuándo se puede suspender la PGU
La suspensión de la PGU significa que el pago se detiene por un periodo determinado. Esto no implica necesariamente que la persona pierda el beneficio para siempre, pero sí debe actuar dentro de los plazos fijados para recuperarlo.
Una de las principales causales ocurre cuando el beneficiario deja de cobrar la pensión durante seis meses seguidos.
En ese caso, el IPS puede suspender el pago. Si esto ocurre, la persona tendrá seis meses, contados desde la resolución de suspensión, para solicitar la reactivación del beneficio.
No entregar antecedentes también puede afectar el pago
Otra situación que puede provocar la suspensión de la PGU se produce cuando el IPS solicita documentos para comprobar que la persona sigue cumpliendo los requisitos y estos no son entregados oportunamente.
Si el beneficiario no presenta la información requerida dentro de un plazo de tres meses desde la solicitud, el pago puede quedar suspendido.
Por eso, es fundamental mantener actualizados los datos de contacto, revisar las comunicaciones oficiales y responder cualquier requerimiento del organismo.
Casos en que la PGU puede terminar de forma definitiva
La extinción de la PGU es una medida distinta a la suspensión. En este caso, el beneficio deja de pagarse de manera permanente, aunque la persona podría volver a solicitarlo más adelante si la normativa lo permite y cumple nuevamente con los requisitos.
Una de las causales de extinción es el fallecimiento del beneficiario o beneficiaria. En esa situación, el pago termina el último día del mes en que ocurrió el deceso.
También se puede extinguir si la persona permanece fuera de Chile por más de 180 días, continuos o discontinuos, dentro de un mismo año calendario.
Qué ocurre si la persona vuelve al país
Si alguien pierde la PGU por haber estado fuera de Chile más tiempo del permitido y posteriormente desea solicitar nuevamente el beneficio, deberá acreditar otra vez el cumplimiento de las condiciones legales.
Además, tendrá que demostrar residencia en el país por un periodo no inferior a 270 días durante el año inmediatamente anterior a la nueva solicitud.
Este punto es especialmente relevante para personas mayores que realizan viajes prolongados o que dividen su residencia entre Chile y el extranjero.
Información falsa o cambios en el hogar pueden hacer perder la PGU
La PGU también puede extinguirse si una persona entrega datos falsos, incompletos o incorrectos con el objetivo de aparentar que cumple los requisitos para acceder al beneficio.
En esos casos, el pago puede eliminarse, ya que la entrega de antecedentes verificables es clave para mantener la pensión.
Otra causal se relaciona con el requisito de focalización. Si el beneficiario pasa a formar parte de un grupo familiar ubicado dentro del 10% de mayores ingresos de la población en Chile, puede dejar de cumplir las condiciones exigidas.
Reclamos ante una suspensión o rechazo
Si el IPS suspende la PGU o rechaza una solicitud y la persona considera que hubo un error, puede presentar un reclamo formal ante el organismo.
El plazo para realizar este trámite es de cinco días hábiles desde la notificación de la resolución respectiva, de acuerdo con las reglas generales de los procedimientos administrativos.
Recomendaciones para evitar problemas con la PGU
Para disminuir el riesgo de suspensión o extinción, es clave cobrar el beneficio regularmente, responder a tiempo los requerimientos del IPS y mantener actualizada la información personal y del grupo familiar.
También se recomienda revisar la situación previsional antes de realizar viajes extensos fuera del país, especialmente si la estadía podría superar los 180 días dentro del mismo año calendario.
Actuar con anticipación puede evitar que una notificación no respondida, un dato desactualizado o un trámite pendiente termine afectando el pago mensual de la PGU.