El mercado laboral en la Región de Los Ríos continúa mostrando señales mixtas. Aunque la tasa de desocupación no registró variaciones en el último año, distintos indicadores reflejan tensiones que afectan especialmente a ciertos grupos.
Los datos corresponden al trimestre enero-marzo de 2026, según la Encuesta Nacional de Empleo elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas.
Estabilidad con señales de alerta
El indicador principal se mantiene sin cambios.
Aumento de desocupados pese a crecimiento del empleo
La tasa de desempleo se ubicó en 8,1%, sin variación en comparación con igual período del año anterior. Este escenario se da en un contexto donde tanto la cantidad de personas ocupadas como la fuerza de trabajo crecieron en un 1,1%.
Sin embargo, el número de personas sin empleo aumentó en 1,6%, lo que evidencia una presión constante sobre el mercado laboral regional.
Participación y ocupación al alza
Algunos indicadores muestran leves mejoras.
Más personas activas en el mercado laboral
Durante el trimestre analizado, la tasa de participación alcanzó el 60,4% y la de ocupación llegó a 55,5%, ambas con un incremento de 0,2 puntos porcentuales.
En paralelo, la población fuera de la fuerza de trabajo experimentó un leve aumento de 0,1%.
Desigualdad de género en aumento
Las cifras evidencian una brecha significativa.
Mujeres enfrentan mayor desempleo
Uno de los puntos más críticos del informe es la diferencia entre hombres y mujeres. La tasa de desocupación femenina llegó a 10,7%, subiendo 0,8 puntos en doce meses.
En contraste, el desempleo masculino se situó en 6,1%, con una disminución de 0,5 puntos porcentuales.
Además, mientras el empleo creció en los hombres en un 3,3%, en las mujeres se registró una caída de 1,7%, profundizando las desigualdades en el acceso al trabajo.
Sectores que impulsan el empleo
Algunas áreas económicas lideran el crecimiento.
Construcción y transporte destacan
El aumento de personas ocupadas fue impulsado principalmente por sectores como la construcción (13,5%), el comercio (5,5%) y el transporte y almacenamiento (14,4%).
Por tipo de empleo, el mayor crecimiento se concentró en los asalariados informales, con un alza de 6,0%.
Informalidad sigue siendo relevante
Aunque disminuye, continúa siendo alta.
Baja participación de mujeres en empleo informal
La tasa de ocupación informal se situó en 32,1%, lo que representa una caída de 1,3 puntos porcentuales en un año.
El número de trabajadores informales disminuyó en 2,8%, con una reducción significativa en mujeres (-10,0%), mientras que en hombres aumentó en 2,9%.
Subutilización laboral supera el 20%
El indicador refleja una situación compleja.
Amplia diferencia entre hombres y mujeres
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial (SU3) alcanzó el 20,2%, con un leve incremento de 0,1 puntos.
En este caso, la brecha de género vuelve a ser evidente: 15,0% en hombres frente a 26,4% en mujeres, lo que representa una diferencia de 11,4 puntos porcentuales.
Un escenario que aún muestra fragilidad
Más allá de la estabilidad general, los datos reflejan desafíos persistentes en la calidad del empleo y en la equidad de oportunidades, especialmente para las mujeres en la región.