El uso del número de emergencias policiales en la Región de Los Ríos volvió a quedar bajo la lupa tras conocerse un informe que revela un alto nivel de llamadas sin justificación real durante el último año.
Las cifras evidencian un problema que impacta directamente en la capacidad de respuesta ante situaciones urgentes.
Alto volumen de llamados durante 2025
El sistema de emergencias registró una importante actividad.
Más de 140 mil comunicaciones en la región
De acuerdo con datos de la Central de Comunicaciones (Cenco) de Carabineros de Chile, durante el año pasado se recibieron 141.712 llamados al 133 en la región, lo que representa un 2,6% del total nacional.
Uso indebido: la principal preocupación
La mayoría de las llamadas no correspondió a emergencias reales.
Más de 90 mil comunicaciones fueron inoficiosas
El informe indica que el 64,1% de los llamados —equivalente a 90.881— fue catalogado como falso, innecesario o ajeno a situaciones policiales. En contraste, solo el 37,1% derivó en procedimientos efectivos.
Tipos de mal uso del 133
Las cifras muestran distintos tipos de conductas.
Bromas lideran las estadísticas
Entre los llamados indebidos, el 44% correspondió a bromas, seguido por un 24% de llamadas que fueron cortadas antes de establecer contacto.
A esto se suman comunicaciones sin audio claro (17%), consultas que no eran emergencias (12%) y errores de marcación (2%), además de otros casos como insultos o solicitudes de orientación.
Evolución reciente de las cifras
Se observa una leve disminución en el último periodo.
Comparación entre marzo de 2025 y 2026
Durante marzo de 2026 se registraron 10.546 llamados, de los cuales 6.229 fueron inoficiosos. En el mismo mes del año anterior, las comunicaciones alcanzaron las 13.033, con 9.235 consideradas no reales.
Campaña para fomentar el uso responsable
La institución busca generar conciencia ciudadana.
Autoridades refuerzan mensaje preventivo
En este contexto, Carabineros impulsa una campaña nacional para promover el uso adecuado del número 133.
El mayor Víctor Echaíz explicó que “La idea de esta campaña que realizamos como institución, para darle un buen uso al 133, es para que la gente pueda comprender que es un teléfono de emergencias policiales y no un teléfono de información o para realizar bromas. Buscamos mejorar y dar respuesta hacia la misma comunidad”.
Consecuencias del uso indebido
El mal uso afecta directamente la atención de urgencias.
Emergencias reales pueden quedar sin respuesta
El oficial advirtió que “cuando se hace una llamada, por ejemplo para hacer una broma, significa que otra persona que tiene una real necesidad de un procedimiento policial no es atendida, porque la línea está siendo ocupada por otra persona que realmente no la necesita, o hace una broma o pide otra información. La idea es que la línea esté siempre habilitada, pero para situaciones de emergencia”.
Casos donde el silencio sí importa
Algunas llamadas pueden esconder situaciones críticas.
Protocolos ante comunicaciones sin respuesta
Desde la institución también señalaron que incluso llamadas sin respuesta pueden ser relevantes, ya que “Hay situaciones donde una persona llama en reiteradas ocasiones pero no responde. En esas ocasiones lo que hacemos es devolver el llamado, y en varias oportunidades hemos tenido emergencias reales, ya que no pueden llamar y conversar para solicitar ayuda porque por ejemplo, están siendo víctimas de violencia por su pareja, y ahí comienza un trabajo policial particular. Por eso, reiteramos la importancia de usar este número solo para emergencias reales”.
Las autoridades reiteraron el llamado a utilizar el 133 de manera responsable, destacando que su correcto uso puede marcar la diferencia en situaciones de riesgo real.