Un operativo de emergencia permitió rescatar sin lesiones a dos personas cuya camioneta terminó atrapada en una cuneta cubierta por el agua, cerca del puente Amarillo, en la comuna de Máfil, Región de Los Ríos.
El procedimiento requirió la intervención de Bomberos y el apoyo de maquinaria pesada para retirar el vehículo desde el campo anegado.
Camioneta salió del camino por la escasa visibilidad
El accidente ocurrió en la ruta T-389, a la altura del sector Huillín, cuando los ocupantes de una Chevrolet D-MAX intentaban desplazarse desde unas parcelas ubicadas en Iñaque, lugar donde mantienen su domicilio.
El camino y los terrenos cercanos se encontraban inundados producto del aumento del caudal del río Pichoy.
Vehículo terminó dentro de una cuneta
El jefe de la Tenencia de Carabineros de Máfil, subteniente José Reyes, explicó que la profundidad del agua impidió a los ocupantes distinguir correctamente la calzada.
“Intentaron cruzar una calle en la cual se encontraba con un alto nivel de agua, ya que esta es aledaña al río Pichoy y, al intentar cruzar la calle, pierden la visión del camino y se van hacia un costado, cayendo en una cuneta y provocando que queden atrapados en el lugar”, detalló.
Bomberos utilizó una retroexcavadora para retirar el vehículo
Hasta el sitio de la emergencia se trasladaron voluntarios de la Primera Compañía de Bomberos de Máfil.
Debido a las condiciones del terreno y a la cantidad de agua acumulada, los equipos debieron utilizar una retroexcavadora para sacar la camioneta del lugar en que había quedado inmovilizada.
Ocupantes fueron encontrados sin lesiones
Carabineros informó que ambas personas se encontraban en buenas condiciones y no requirieron atención médica por lesiones.
La revisión policial también estableció que no registraban antecedentes penales y que la documentación de la camioneta estaba vigente.
Llaman a no cruzar caminos cubiertos por agua
Tras el rescate, Carabineros pidió a los automovilistas evitar desplazarse por rutas inundadas o sectores afectados por la crecida de ríos y esteros.
La profundidad del agua puede ocultar cunetas, desniveles y daños en la calzada, aumentando el riesgo de que los vehículos pierdan estabilidad o sean arrastrados por la corriente.
Imagen de contexto: Agencia Uno.