Tres personas fueron declaradas culpables por integrar una organización dedicada al ingreso ilegal de drogas y teléfonos celulares al Complejo Penitenciario de Valdivia, utilizando el método conocido como “pelotazos”.
El veredicto fue obtenido por la Unidad SAC-ECOH de la Fiscalía Regional de Los Ríos tras un juicio oral realizado en el Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia.
Fiscalía acreditó funcionamiento de estructura organizada
Durante el proceso judicial, el Ministerio Público logró demostrar que existía una coordinación permanente entre personas que operaban tanto dentro como fuera del recinto penitenciario.
Según los antecedentes expuestos en juicio, la agrupación mantenía funciones definidas para concretar el ingreso de sustancias ilícitas y equipos tecnológicos hacia distintos módulos de la cárcel.
Preparaban los envíos desde domicilios en Valdivia
La investigación permitió establecer que la organización utilizaba varias viviendas de la comuna como puntos estratégicos para almacenar y acondicionar los elementos que luego eran lanzados al interior del penal.
En esos lugares se realizaban labores de preparación y distribución de drogas y teléfonos celulares antes de ser enviados mediante lanzamientos desde el exterior.
“Pelotazos” eran utilizados para ingresar elementos prohibidos
De acuerdo con la Fiscalía, los acusados participaban activamente en una dinámica coordinada que incluía recepción, acopio y traslado de los artículos ilegales.
Posteriormente, estos elementos eran arrojados hacia distintos sectores del Complejo Penitenciario de Valdivia utilizando el sistema conocido informalmente como “pelotazos”.
Tribunal condenó por tres delitos
La Primera Sala del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valdivia resolvió condenar a los tres acusados por tráfico de drogas, asociación delictiva e ingreso ilegal de teléfonos celulares a recintos penitenciarios.
Sentencia será informada en mayo
Tras el veredicto condenatorio, el tribunal fijó para el próximo 15 de mayo de 2026 la audiencia donde se dará a conocer la sentencia definitiva que deberán cumplir los involucrados.